¿Desde cuándo existe la monarquía en España?

Traducción al español: Carlotta Rovaris, Arianna Rossignoli y Nicholas Foletti, (Laurea en Traducción 2) 

Desde siempre, podríamos pensar. Y, de hecho, con la cantidad de reyes que nos han hecho estudiar desde que el mundo es mundo, no estaríamos tan equivocados.

La monarquía española es la segunda más antigua después de la británica. Sin embargo, España también tuvo su momento republicano antes de que el dictador Francisco Franco tomara el poder. 

Las experiencias fueron dos: la Primera y la Segunda República. 

La primera duró poco más de un año (febrero de 1873 – diciembre de 1874).

La Segunda, fue fruto de un verdadero impulso republicano que se opuso a la monarquía después de la dictadura de Primo de Rivera. En 1931 se convocaron elecciones municipales para medir el apoyo a la monarquía y el resultado fue histórico: los republicanos ganaron en 41 capitales de provincia, incluyendo Madrid y Barcelona. El rey se exilió y se proclamó una República semipresidencial. El primer presidente, elegido en diciembre de 1931, fue Niceto Alcalá Zamora y Torres, con Manuel Azaña Díaz como jefe de gobierno, el cual sería presidente de la República de 1936 a 1939. En abril de 1939 acabó la República debido al estallido de la Guerra Civil.

Con la dictadura franquista de 1939 a 1975 (año de la muerte de Francisco Franco), tras la victoria de los nacionalistas en la Guerra Civil española, había un partido único, ya que todas las otras formas de asociación política se consideraban ilegales.

Hoy, el debate sobre monarquía o república se vuelve a plantear. Desde 2014, con el primer referéndum sobre la autodeterminación en Cataluña, los partidos separatistas y antimonárquicos lograron un amplio consenso. Las dudas sobre la Casa Real y la inutilidad de esta forma de gobierno derivan principalmente de los escándalos de corrupción y conducta inadecuada (me refiero a los safaris secretos para millonarios en Botswana en los que participó el rey) que han protagonizado los miembros de la Casa Real a lo largo de los años. Además, la falta de claridad sobre su patrimonio y sobre todo sobre sus negocios, no ha hecho más que empeorar la situación. Hay otras causas de este descontento que comienzan al final de la dictadura franquista. Después de la muerte de Franco, no se retornó a la República semipresidencial, es decir, a la forma de gobierno vigente cuando Franco llegó al poder. La monarquía se votó en el referéndum de 1977, ganando el consenso y transformando el país en una monarquía constitucional, con un parlamento bicameral. Sin embargo, es igualmente cierto que Juan Carlos I es una figura muy ambigua por su posición política: llegó al máximo de legitimización cuando defendió la democracia en 1981 ante el intento de golpe de Estado (conocido como 23-F) por parte de algunos militares. No obstante, es bien sabido que el antiguo soberano fue elegido por Franco como su sucesor antes de morir porque lo consideraba maleable, a diferencia de su padre, y por haber sido educado bajo la custodia del Caudillo. De hecho, demostró lo que era al nombrar como primer jefe de gobierno a Adolfo Suárez, que siempre se había declarado leal al dictador. 

Hoy en día, es evidente que la monarquía no es más que un resabio de la dictadura, materializado tras un breve período de transición y legalizado en el sistema del país. Condiciones con las que los jóvenes españoles, que ahora se sienten europeos, ya no se identifican, como queda demostrado, por ejemplo, en el referéndum celebrado en 2018 en varias universidades españolas.