Culebrón

En España las noticias se suceden con la urgencia de un culebrón que está llegando a su fin, aunque en realidad los culebrones son varios y no van de amor sino de mafia.

Anoche abrí el periódico casualmente y se sorprendí ante la sorpresiva muerte del fiscal Maza (ver nota anterior, Animal herido) en Buenos Aires donde se encontraba para participar en una cumbre de fiscales iberoamericanos.

Maza fue el primer Fiscal de la Nación reprobado por el Congreso de Diputados, al igual que Catalá el actual ministro de Justicia, por «incumplimiento grave y reiterado de sus funciones» en la investigación del caso Lezo.

Ignacio González, ex presidente de la Comunidad de Madrid y presunto cabecilla de la trama de corrupción en el Canal Isabel II (Lezo), fue puesto en libertad hace pocos días bajo una fianza de 400.000 euros que sus familiares reunieron en 24 horas y pagaron en metálico. González era además en número dos de Esperanza Aguirre, ex presidenta de la Comunidad de Madrid, involucrada también en la trama Gürtel. Dos días más tarde de que González saliera de prisión, la Audiencia Nacional, en colaboración con la justicia panameña y colombiana, confiscaba los 5,4 millones de dólares que tenía en Colombia. En 2008 había sido grabado en Cartagena de Indias llevando unas bolsas sospechosas a una casa. Esperanza Aguirre, su mentora, declaró entonces que se trataba de toallas.

La semana pasada se publicaron conversaciones telefónicas pinchadas entre González y Zaplana, ex ministro y ex presidente de la Comunidad Valenciana, en las que el primero declara que «Esperanza Aguirre es igual que Mariano Rajoy Brey; él es un tío con complejos e hijo de puta». Añade también que las ansias de poder del presidente son comparables a las de Francisco Franco.

En otros pinchazos nos enteramos también de la obsesión de González por influir en los nombramientos de la fiscalía en los que Zaplana le aconseja que hable con Catalá, actual ministro de justicia.

Al igual que lo ocurrido hace unos meses tras la muerte de Rita Barberá (senadora y ex alcaldesa de Valencia, investigada en la trama Taula) cuando el PP se deshizo en elogios hacia una de las funcionarias más corruptas de su partido, hacen otro tanto con Maza, a quien M. Rajoy (indiciariamente el mismo que aparece en los llamados «papeles de Bárcenas» por cobrar sobresueldos) ha destacado su «sereno rigor doctrinal» y su «profesional entrega en defensa del Estado de Derecho».

Para saber cómo sigue el culebrón, deberá esperar el próximo capítulo.