Animal herido

El bombardeo de Barcelona del 3 de diciembre de 1842 se produjo durante la regencia de Espartero para aplastar la sedición que se había levantado. La represión fue muy dura y además de los fusilamientos impuso un castigo colectivo a la ciudad. «A Barcelona hay que bombardearla cada 50 años para mantenerla a raya».

¿Nos suena?

El 3 de noviembre pasado la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela ordenó la detención de Carles Puigdemont, que se encuentra en Bélgica con cuatro ex consejeros del govern. La misma que encarceló hace pocos días a Junqueras y a otros siete miembros de la Generalitat intervenida por el 155 y quien ordenó prisión incondicional sin fianza para Jordi Sánchez y Jordi Cuixart y quien intentó mandar a prisión al exjefe de los Mossos d’Esquadra por pasividad en las actuaciones del 1-O, o sea, por no aporrear a los ciudadanos que querían votar.

Pero al parecer quien está detrás de tales órdenes es el fiscal general del Estado José Manuel Maza, reprobado por la oposición en el parlamento el 16 de mayo por obstaculizar la investigación de algunos casos de corrupción en los que está involucrado el Partido Popular, por nombrar a Moix como fiscal anticorrupción, quien tuvo que renunciar al probarse que tenía empresas offshore en Panamá. Sin embargo, Maza no dimitió.

También por orden de la «incansable» jueza Lamela, el pasado domingo fue arrestado el comisario Villarejo, uno de los personajes más turbios de la política española, acusado de blanqueo, cohecho y organización criminal. El misterioso policía aparece también en Las cloacas de Interior, un documental espeluznante publicado por el diario Público en el que se prueba que Fernández Díaz, ministro de Interior de la anterior legislatura del PP, usaba el ministerio para fines partidistas. Villarejo se declaró autor de varios informes de la llamada Operación Cataluña, destinada a frenar el referéndum de 2014.

Tras su retiro de la policía, Villarejo realizó «trabajos» encargados por organismos públicos a través de varias empresas, en particular una agencia de detectives y un despacho de abogados. Schola Iuris, empresa vinculada a Villarejo, se dedicaba a impartir masters para estudiantes de Derecho. Sus profesores eran altos cargos de la Policía, la Guardia Civil, además de magistrados y fiscales, como… Moix y Maza.

El 7 de noviembre, Manuel Morocho, inspector jefe de la UDEF (Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal) de la Policía Nacional que investiga la trama Gürtela firmó que Mariano Rajoy y el conjuntos de los secretarios generales del PP recibieron dinero de la «caja B» (dinero negro).

También ayer el ministro Montoro intervino las cuentas del Ayuntamiento de Madrid. ¿Hasta dónde puede llegar en su reacción el animal herido PP si no se lo frena?