Sidra

La sidra es uno de los distintivos de Asturias, pero tanto su elaboración como su manera de beberla poco tienen que ver con la que se consume en otros lugares de España o del mundo.

El origen de la palabra se remonta al griego sikera y pasa al latín como sicera.

Es habitual, en cualquier chigre (nombre local con el que se designa a los bares) y restaurante que los camareros escancien sin cesar para los clientes esta bebida hecha con manzanas ácidas que suele tener una graduación alcohólica de entre 4 y 5 grados.

Escanciar significa servir la bebida desde lo alto: al golpear contra el vaso (fino y de boca ancha) se liberan burbujas de anhídrido carbónico, lo que permite percibir el aroma. Se vierte poca cantidad y se bebe de un solo trago, dejando un pequeño resto para «lavar» el vaso ya que éste se comparte.

La producción de sidra está destinada casi totalmente al consumo local, me explica Miguel Aramburu, uno de los dueños del lagar (equivalente a las bodegas de vino) Basilio que es uno de los más antiguos de Asturias. «Hacemos sidra tradicional, a base de fermentación natural. Las manzanas, ecológicas, se cosechan en otoño. Entre octubre y principios de diciembre se hace la sidra y ésta fermenta seis meses, pero entre enero y febrero se realiza el trasiego, es decir el cambio de toneles.

El lagar Basilio, que data de 1890, es propiedad de los Aramburu desde 1952. «Mantuvimos el edificio tal cual era por las especiales condiciones de temperatura y oscuridad que favorecen el proceso de fermentación».

Aunque el consumo de esta bebida no conoce estaciones, se incrementa en verano: en la playa, en las fiestas de los pueblos o en casa.

A finales de agosto se realiza en Gijón la Fiesta de la Sidra: en 2017 se batió el récord mundial con el escanciado de 27.600 botellas.

Una escultura, un árbol de 2950 botellas de sidra, preside el puerto deportivo de la ciudad, junto a la estatua de Pelayo y la villa de Jovellanos, para fomentar el reciclaje.

Botellas verdes en la «Asturias verde», lema con el que se identifica al Principado.